Me he dado cuenta que esa frase que dice "Ningún hombre es una isla" no es del todo verdad, somos independientes, cada cual en su espacio, pero también he descubierto que sí bien soy una isla entonces soy parte de un gran archipielago. He conocido personas formidables, gente con quien vale la pena sentarse a charlar un rato, que te ofrecen su cultura y costumbres sin pedir nada a cambio y con quienes he formado amistades que espero continúen a pesar de la distancia. Así pues se que tengo que comer Bandeja Paisa colombiana, canté a ritmo chileno que "Quiero ser libre", aprendí a preparar sopaipiyas pasadas como en los días lluviosos de Chile, se que existen lugares hermanos pero separados por banderas como República Dominicana y Martinica, ahora entiendo que los venezolanos son tan chistosos que por eso pusieron un payaso de presidente, que los argentinos se visten con remeras, camperas, poleras y polleras.
A los amigos a quienes regreso sepan que los he extrañado mucho, sus palabras, su apoyo, los momentos en que sin razón compartimos una risa es algo que añoro y que ahora volveré a tener. A los amigos que dejo en BsAs sepan que los voy a extrañar y jamás los voy a olvidar, son grandes seres humanos. A algunos los volveré a ver porque así está determinado por la vida, porque necesitamos cruzar nuestros caminos para, como las piedras de río, seguir puliendo nuestra superficie unos al lado de otros. A muchos otros no los veré ya, pero eso no significa que no son importantes, simplemente nuestro tiempo ha terminado, pero siempre los tendré en mente.
Hoy sigo mi camino, solo me falta una escala más en esta aventura para volver con quienes me esperan, o mejor dicho, solo unos días más para que vuelvan a mi aquellos a quienes dejé al principio.
Los voy a extrañar...
-- Rodrigo
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