Hoy, después de una larga ausencia, me siento nuevamente a escribir un poco después de haber visto una peli que dicho sea de paso todos, TODOS, deberían de ir a ver: "The Beaver" (Mi otro yo). No es mi plan contárselas, el "spoil" es algo que en verdad no soporto, solamente considérenla la próxima vez que decidan ir a una sala de cine, vale mucho la pena.
Sin embargo sepan que hace unos meses me sentía en ese punto determinante en la vida de toda persona, quiero pensar que todos pasan por algo parecido al menos para no sentirme tan "weirdo", en el cual debes decidir si quedarte tirado o simplemente intentar acomodarte los pantalones y salir al mundo. Pero qué es eso que pasa por nuestra cabeza cuando decidimos quedarnos tirados? De qué manera podemos encontrar el sentido que queremos darle a la vida si nos la pasamos dormidos?... El lunes regreso a la tierra de los dormidos.
Y es que en verdad no debería ser tan complicado seguir tus sueños y aspiraciones cuando estás en el lugar indicado, pero qué hacer cuando estás en el lugar en el que quieres estar, haciendo lo que quieres hacer, viviendo el que debería ser el más grande sueño y simplemente no encuentras la razón por la que ese instante en tu vida debería de ser tan maravilloso. Entiendo que existen ocasiones en que hay cosas que no nos agrandan completamente, momentos difíciles que nos hacen valorar, apreciar y añorar los que son felices, esos que salen en las fotos. Y entonces qué pasa cuando uno solo quisiera tomar un muñeco para poder expresar lo que siente, lo que lleva dentro?
Incluso en éste momento no puedo escribir libremente, hay algo que me detiene. Me limita al punto de querer dejar los dos párrafos previos en los borradores, junto a los otros tantos borradores que he acumulado durante los últimos 4 meses. Estoy platicando con mi castor, lo tengo justo frente a mi, menos tangible, mejor aceptado por la sociedad, ni siquiera figura en el DSM-IV (o ya publicaron el V?).
Hay veces en las que quisiera dejar de menospreciar un libro de auto ayuda jeje, pero simplemente no sería yo el que estaría leyendo eso. Hay veces en que quisiera buscar ayuda... Hay veces en que... Bueno, solo a veces. Muchas, pocas, pero esas "veces" son las que me hacen dudar, me enojan, no soy auto suficiente. Y no estoy solo pero hablo conmigo, luego convivo para descubrir que sobrevivo y me pregunto si algún día voy a empezar a vivir, así na'mas, sin prefijos, sin excusas.
El lunes regreso a la tierra de los dormidos...