Cuando tenía 24 años aprendí la diferencia entre las definiciones de crecimiento y desarrollo en un niño normal. El crecimiento se refiere a la manera en que un niño va aumentando su peso y su talla, simple morfología, en edades tempranas es importante puesto que indica el estado de nutrición del niño y puedes pronosticar, y sobre todo prevenir, ciertas enfermedades que se pueden presentar, incluso desde la vida intra uterina. El desarrollo es algo completamente diferente, se refiere en concreto a las habilidades motrices y mentales que va desarrollando una persona a lo largo de su vida, simples reflejos en edades tempranas y operaciones mucho más complejas a medida que va descubriendo el mundo. Ambos conceptos fielmente atados, pero tan diferentes y según yo tan aprendidos que jamás hubiera pensado que hasta hoy los habría de aplicar a mi.
He crecido jeje, ya solo me queda seguir creciendo a los lados y eso si me llego a descuidar y si mi metabolismo en algún momento decide reventar como "máchina de feria". Pero qué tal mi desarrollo? La última vez que revisé tenía reflejos Babinsky, palmo mentoniano y de prensión negativos (eso es bueno para los que no sabían), tengo un adecuado control cefálico, , risa social (es importante), distingo a la personas por sus caras y las asocio a sus nombres, puedo realizar operaciones mentales sencillas y otras tan complicadas como dar un diagnóstico y proponer un tratamiento para mis pacientes, sin embargo hay una parte de mi desarrollo que jamás había puesto en marcha y esa es: Madurar...
El lunes un amigo me abrió las puertas del entendimiento con una sola frase: Bienvenido a los adultos. Y aún así me tardé dos días más en entender lo que quería decir con esas palabras. No fue sino hasta que tomé una decisión ,(de esas que sabes repercutirá en tu vida por el resto de ella) el día de hoy, que sentí y entendí lo que es el miedo. Esa sensación de frío que recorre tu cuerpo, que te paraliza, por la que te quedas sin habla, que te llena de endorfinas y neurotransmisores cool. Y entendí que mi único problema es que tengo miedo, no de crecer, sino de desarrollarme!
Sí, yo mismo pensé que era una estupidez. No es posible que alguien que ha vivido lo que yo (créanme no siempre fue miel sobre hojuelas), que estudió lo que estudié, que ha viajado, que ha vivido fuera de su ciudad, incluso del país, que ha pasado por tantas cosas y que debería ser maduro, tenga miedo a ser adulto. Ahhhh pero es que la seguridad de la casa familiar, la certeza de que solo tengo que levantar el teléfono para que mis problemas se arreglen, la comodidad de lo cómodo es tan rica!!!! Simplemente es adictiva...
Hoy descubrí algo, me da miedo ser un adulto. Hoy decidí algo, voy a empezar esa aventura de ser un grown-up.
Y es así mis estimados que he de sacudirme el lastre que traigo cargando para ver qué me ofrece esto de continuar mi "desarrollo" (quedó claro que el crecimiento a los lados no es una opción, verdad?) y por primera vez en varias semanas me doy cuenta de que puede llegar a ser increíble. Tal vez lo que he perdido éste último mes sea difícil de recuperar, pero no va a ser imposible (aparte acá entre nos siempre sé que puedo encontrar un teléfono a la mano y, ya sea en el DF o en Acapulco, sé que siempre va a haber alguien que lo conteste).
Desde hoy vamos a jugar a ser grandes. Quién sabe? Igual sale algo bueno de esto, no? Jejejeje... Gracias por la bienvenida Rux! Mejor padrino no me pude haber encontrado...