Cuenta la leyenda que un día lo tuve todo...
El problema de las leyendas es que depende de quien las cuente es el grado de realidad que tienen y cada quien puede añadir información de lo que fue para ellos y termina siendo todo tan irreal y en ocasiones tan irrelevante que dificilmente una leyenda va a mostrarnos lo que fue sino lo que queríamos que fuera y después de escucharlo mil veces tal vez, y solo tal vez, podamos darnos una idea de lo que debió haber sido.
Cuenta la leyenda que las historias están aquí para ayudarnos a recordar, es ahí que radica lo complicado: Quiero acaso recordar?
Porque si recordar es volver a vivir entonces tal vez lo que quiero hacer es volver a vivir y recorrer esos bosques encantados y redescubir lo maravilloso que era el mundo cuando la leyenda tomaba parte y reescribir una historia que no debió haber terminado. Porque, ya terminó, no es así? O me equivoco y resulta que la historia no ha concluido y seguimos pensando en el futuro y alguien está leyendo el libro de mi vida y lo ha juntado con el de la tuya solo para darse cuenta de que en algún momento convergen nuevamente para ser uno solo?
Nadie núnca jamás... Tú aquí ahora... Yo siempre para siempre... O quién sabe, tal vez para núnca por siempre jamás.
sábado, 14 de julio de 2012
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