miércoles, 6 de junio de 2012

La vida es una vestida

Y no hay razón para pensar lo contrario. Siempre ha sido así y siempre lo será. Irreverente, intrépida y con ganas de dar más, de divertirse, de sufrir, de seguir pese a lo que digan y lo que intente frenarla ella es así y no ha de cambiar. Enmarcada en un lienzo de colores, linda, fiel, traicionera, fuerte pero con pinta de no tener rudeza. Envuelta en terciopelo con trazas de chaquira y lentejuela, brilla por sí misma y, pese a quien le pese, siempre queremos admirarla y la volteamos a ver y la comentamos y decimos que aquella es mejor que la otra y que una se ve más real y para algunos eso representa mientras que para otros es una vil mentira, una pésima broma hacia ella misma, pero digna, íntegra como solo la vida puede ser.

Es ella quien se banca los tacones y siente que se eleva hasta el cielo y que crece con cada sentencia, se alegra con cada mirada lasciva, impropia, de rencor, de envidia, de celos, de respeto, de ira, de ironía. Ella que no es pero que se vuelve propia para intentar ser. Así es la vida cada uno queriendo parecer para poder ser, queriendo mostrar lo que solamente dentro de nosotros podemos tener, ella que no discrimina por ser la fuente de sus propias injurias, que se vuelve víctima de sus propios anhelos, que sube y baja y corre y ríe y llora para llegar al momento al final del día en que se quita el maquillaje y simplemente no se puede mentir a si misma, es así porque está escrito desde el principio de los tiempos, porque no puede cambiar, porque sigue su curso y aunque se intente modelar la sentencia está tomada.

Coreografía, pasos aprendidos, bolsa al hombro, cinturón a la cadera, pedrería que le resalta, producción al máximo, sencillo y complicada a la vez. Une lo mejor de dos mundos, de aquel que ha muerto y que ha dado paso a la más maravillosa de las criaturas, de los tiempos, de las experiencias. Ella que no es pero que podría ser porque es la vida y la vida no se puede negar. Ella a quien le llamamos vida y que resulta ser solo una vestida. que nos engaña y la contemplamos y la vemos con errores pero al tiempo nos parece perfecta, que se ríe en nuestra cara al mostrarse como es porque no puede ocultar por siempre lo que al vivirla con pasión se vuelve evidente. Silicona que resalta a la vista y que oculta la carne, carne que muestra que todos la tenemos, la vivimos, la seguimos y la honramos para después despedazarla...

Ella es la vida... Vive tu vestida, viste a tu vida... Píntala con los colores que ella misma refracta, tómala como estandarte y llénate de su emoción, de aventura, de ganas de querer ser ella porque, a pesar de todo, ella es vida pura, es auténtica, es real. Aferrate con uñas, dientes, extensiones, postizos y listones! Vívela porque es tuya, juega con ella, atiéndela, hazla feliz o desdichada pero no la dejes a un lado porque se extingue, al fin y al cabo tuya es.

Respira profundo, y piensa que ella, tu vida, es solo una vestida...

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